Maria Elena Gallardo

FORESTACIÓN URBANA Y DE LA COMUNIDAD: MEJORANDO NUESTRA CALIDAD DE VIDA

La reforestación urbana y de la comunidad puede marcar una diferencia en nuestras vidas. Cada uno de nosotros puede hacer una contribución personal. A medida que desarrollamos y aplicamos nuevas tecnologías para vivir mejor, muchas veces los efectos secundarios afectan adversamente nuestro ambiente natural.
Por ejemplo, en las áreas urbanas las temperaturas en el verano y los niveles de ruido son más altos que en las áreas rurales circundantes. Los problemas de contaminación del aire son mayores y el paisaje está significativamente alterado, reduciendo los beneficios de salud disponibles para nosotros cuando tenemos acceso a áreas boscosas y áreas verdes abiertas.

Los árboles ayudan a resolver estos problemas. En la actualidad el 75% de nosotros vive en pueblos y ciudades, y podemos actuar individualmente para mejorar nuestro ambiente natural sembrando y manteniendo árboles en nuestras calles y apoyando programas de reforestación en la comunidad. A través de la tecnología estamos aprendiendo más sobre los árboles, cómo estos benefician a la humanidad y cómo podernos sembrar y cuidar mejor aquellos que forman nuestros bosques urbanos.

INTRODUCCION

Los árboles son bienes mayores en las ciudades y pueblos de América. Así como las calles, las aceras, los alcantarillados, los edificios públicos y las facilidades recreativas son parte de la infraestructura de una comunidad, los árboles en la propiedad pública también lo son.
Los árboles – y, colectivamente el bosque urbano – son bienes importantes que requieren cuidado y mantenimiento al igual que otras propiedades públicas.

Los árboles trabajan para nosotros 24 horas todos los días para mejorar nuestro ambiente y nuestra calidad de vida.

Sin árboles, la ciudad es un paisaje estéril de concreto, ladrillo, acero y asfalto. Imagínese su pueblo sin árboles. ¿Sería un lugar donde a usted le gustaría vivir? Los árboles hacen a las comunidades habitables para la gente. Los árboles añaden belleza y crean un ambiente beneficioso para nuestra salud mental.
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Los árboles:

Añaden un carácter natural a nuestras ciudades y pueblos.
Nos proveen colores, flores, bellas formas y texturas.
Ocultan paisajes desagradables.
Suavizan el perfil de obras de albañilería, metales y cristales.
Se pueden usar en diseños arquitectónicos para definir espacios y continuidad del paisaje.
Los árboles impactan profundamente nuestro estado de ánimo y emociones, proveyendo beneficios sicológicos inconmensurables. Un bosque saludable que crece en los lugares donde las personas viven y trabajan es un elemento esencial para la salud de las mismas personas.
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Los árboles:

Crean sentimientos de relajación y bienestar.
Proveen privacidad, sensación de recogimiento y seguridad.
Acortan la estadía post-operatoria en los hospitales cuando los pacientes están en dormitorios con vista a árboles y espacios abiertos.
Un bosque urbano bien administrado contribuye al sentimiento de orgullo de comunidad y de propiedad.

LOS ARBOLES REDUCEN LA CONTAMINACIÓN DEL AIRE

Los árboles y otras plantas fabrican su propio alimento del dióxido de carbono (C02) en la atmósfera, el agua, la luz solar y en una pequeña cantidad de elementos del suelo. En ese proceso los árboles liberan el oxígeno (02) para nosotros respirar.
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Los árboles:

Ayudan a eliminar, atrapar y sostener partículas de contaminantes (polvo, cenizas, polen y humo) que pueden causar daños a los pulmones humanos. Absorben C02 otros gases peligrosos y, a cambio, restauran la atmósfera con oxígeno.

Producen cada día, en cada acre, oxígeno suficiente para 18 personas.

Absorben en cada acre, por el período de un año, el C02 suficiente para igualar la cantidad que se produce al conducir un auto 26,000 millas.

Los árboles remueven los contaminantes gaseosos absorbiéndolos a través de los poros de la superficie de las hojas. Las partículas son atrapadas y filtradas por las hojas, los tallos y las ramas, y son lavadas hacia el terreno por la lluvia.

Los contaminantes perjudican a los árboles dañándoles su follaje e inhibiendo el proceso de fotosíntesis (producción de alimentos). También debilitan a los árboles haciéndolos más susceptibles a otros problemas de salud tales como insectos y enfermedades.

La pérdida de árboles en nuestras áreas urbanas no solo intensifica el efecto de “isla termal” debido a la pérdida de sombra y evaporación, sino que perdemos también un principal absorbente de bióxido de carbono y un atrapador de otros contaminantes atmosféricos.
La quema de combustibles fósiles para obtener energía y los fuegos de bosques a gran escala, tales como los de los trópicos, son contribuidores principales de la acumulación de C02 en la atmósfera.

El manejar y proteger los bosques, y sembrar árboles nuevos, reduce los niveles de C02 al éstos almacenar carbón en las raíces y troncos y devolver oxígeno a la atmósfera.

LOS ARBOLES COMBATEN EL EFECTO INVERNADERO DE LA ATMOSFERA

El calor de la Tierra es retenido en la atmósfera debido a los altos niveles de C02 y de otros gases que atrapan el calor y no permiten que éste sea liberado al espacio, creando así el fenómeno conocido como “efecto de invernadero”.

El efecto de invernadero es creado cuando el calor del sol entra a la atmósfera y los gases contaminantes del aire no permiten que éste sea reflejado de vuelta al espacio. La acumulación de sobre 40 gases retenedores de calor es creada mayormente por actividades humanas. La acumulación del calor amenaza con elevar las temperatura del globo a niveles sin precedentes en la historia.

Los árboles actúan como filtros removiendo el carbono del C02 y almacenándolo como celulosa en el tronco mientras devuelven oxígeno a la atmósfera. Un árbol saludable almacena aproximadamente 13 libras de carbono anualmente o, 2.6 toneladas por acre cada año.

Los árboles también reducen el efecto de invernadero al darle sombra a nuestras casas y edificios de oficinas. Esto disminuye la necesidad de usar acondicionadores de aire hasta 30 por ciento, reduciendo así la cantidad de combustibles fósiles que se queman para producir electricidad.

Esta combinación de eliminación de C02 de la atmósfera, almacenamiento de carbono en la madera y el efecto de enfriamiento, hace de los árboles unos medios bien eficientes para combatir el efecto de invernadero.

LOS ARBOLES CONSERVAN AGUA Y REDUCEN LA EROSION DEL TERRENO

Los árboles producen materia orgánica en la superficie del suelo al arrojar sus hojas. Sus raíces aumentan la permeabilidad del terreno. Esto resulta en:

Reducción de la corriente del agua de tormentas sobre la superficie del suelo.
Reducción de la erosión del suelo y de la sedimentación en los arroyos.
Aumento de la carga de agua en el terreno la cual es significativamente reducida por la pavimentación.
Menor cantidad de químicos que son transportados a los arroyos.
Reducción de la erosión del terreno causada por el viento.

Sin árboles, las ciudades tendrían que aumentar el sistema de alcantarillas, el drenaje para las aguas de las tormentas y la capacidad de tratamiento de desperdicios, para así poder manejar el aumento de las corrientes de agua.

LOS ARBOLES CONSERVAN ENERGIA

Los árboles colocados estratégicamente pueden ser tan efectivos como cualquier otra mejora para conservar energía que se le haga al hogar, tales como el aislamiento y la instalación de ventanas y puertas especiales para las estaciones del año. Los árboles pueden reducir sus gastos de calefacción y enfriamiento.

Los árboles conservan energía al enfriar el ambiente en los meses más calurosos. Durante el invierno sirven de rompevientos. Esto resulta en que se queman menos combustibles fósiles para generar electricidad para calentamiento y enfriamiento.

El colocar árboles de sombra estratégicamente – un mínimo de tres árboles alrededor de su casa – puede reducir el costo de los acondicionadores de aire hasta 30%. Los árboles de sombra ofrecen los mejores beneficios cuando usted:

Siembra árboles deciduos, los cuales pierden sus hojas durante el invierno. Estos árboles proveen sombra y bloquean el sol en los meses más calurosos. Al arrojar sus hojas en el otoño permiten el paso de la luz solar en los meses más fríos.

Siembra esos árboles en los lados sur y oeste de los edificios.

Provee sombra a todas aquellas superficies como el camino de entrada de los automóviles, los patios y las aceras, para minimizar la concentración de calor en el ambiente.

Utilice árboles siempreverdes, los cuales retienen las hojas o agujas a través de todo el año, en un patrón planificado. Ellos servirán de rompevientos para ahorrar de un 10 a 50% de la energía que se utiliza para calefacción.

Los siempreverdes ofrecen sus mayores beneficios cuando usted:

Los coloca para interceptar y minimizar los vientos del invierno usualmente en el lado norte de su casa.

No los siembre en el lado sur u oeste de su casa porque bloquean la luz solar que provee calor durante el invierno. Estos árboles también proveen algunos beneficios de sombra durante el verano.

Obtenga ayuda profesional para asegurarse que hace la selección de especies y la ubicación correcta para minimizar los gastos de energía.

LOS ARBOLES MODIFICAN EL CLIMA LOCAL

Los árboles pueden ayudar a mitigar el efecto de “isla termal” en el centro de nuestras ciudades. Estas “islas” son el resultado del almacenamiento de la energía termal en el concreto, acero y asfalto. Las islas termales son de 3 a 10 grados más calientes que el ambiente alrededor. El efecto colectivo de un área con árboles que se encuentran transpirando (evaporando agua) reduce la temperatura en estas áreas.

Los árboles también:

Reducen la temperatura del sol con su sombra.
Aumentan la humedad en los climas secos a través de la evaporación.
Reducen la resolana en los días soleados.
Reducen la velocidad del viento.

LOS ARBOLES AUMENTAN LA ESTABILIDAD ECONOMICA

La extensión y condición de los árboles de una comunidad y, colectivamente, su bosque urbano, es usualmente la primera impresión que la comunidad le proyecta a sus visitantes. Estudios han demostrado que:

Los árboles realzan la estabilidad económica de una comunidad al atraer negocios y turistas.
La gente se queda y compra más a lo largo de calles que tienen líneas de árboles.
Los apartamentos y oficinas en áreas forestadas son rentados más rápido, tienen una proporción mayor de ocupación y los inquilinos se quedan por mayor tiempo.
Los negocios que rentan sus oficinas en espacios de desarrollos forestados tienen trabajadores más productivos y el absentismo es reducido.
El bosque urbano de una comunidad es una extensión de su orgullo y espíritu de comunidad.

LOS ARBOLES REDUCEN LA CONTAMINACION DEL RUIDO

Los árboles absorben y bloquean el ruido del ambiente urbano.

LOS ARBOLES CREAN DIVERSIDAD VEGETAL Y DE VIDA SILVESTRE

Los árboles y sus plantas asociadas crean ecosistemas locales que proveen hábitat y alimento para aves y otros animales. Proveen unos mini-ambientes convenientes para otras plantas que de otra manera estarían ausentes de las áreas urbanas. La biodiversidad es una parte importante de la reforestación urbana.

LOS ARBOLES AUMENTAN EL VALOR DE LA PROPIEDAD

Todos sabemos que una propiedad con un buen diseño paisajista con árboles y otras plantas es más deseable que una propiedad en un paisaje yermo. Estudios han demostrado que:

Los árboles saludables añaden hasta 15% al valor de la propiedad residencial.
Los espacios industriales y de oficina en áreas forestales tienen mayor demanda y se rentan o venden por más valor.

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